Blasfemia

Y aún tienes en tus labios un secreto que no se pronuncia,
una verdad ilógica que cuelga de tu lengua oscilante,
eres sirviente de ese demonio que tu boca ensucia
y luces tu dominio en las almas, tu manipulación flamante.

Ven a mi querido, que me alimentaré de tu aliento
tal vez extraiga tu lengua preciosa,
tal vez me robe esas palabras rotas,
pero beberás mi pureza que de dolor estas sediento.

Crees que ya no te amo por esas líneas que canté,
crees que ese demonio ha sido tu salvación eterna
pero cada noche he llorado porque al amarte te maté
porque mentí al saber tu embuste y he sido la primer presa.

Aún así caminas a mi lado tan sereno y complacido
pensando que no conozco aquel trato que te libra de la pena
aquella pena que causé por evitar tenerte herido
porque creí que mis palabras te cortaban filosas la alegría lenta.

Ahora en tu abrazo me voy muriendo hombre de veneno
cada vez me pegas más a tu cuerpo con rudeza
y tu cuerpo con él mío se van haciendo tan espesos
me dejo unir a tu mentira cegada con lujuria y belleza.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: