Arrepentimiento

Nunca debí regresar.

¿Era tan difícil estar sin alguien que ni te quiere?

Sé que solo va a utilizarme hasta cansarse.

Esta relato debió ser de hace dos o tres meses tal vez:

Viernes.

Candysh: Quiero jugar, quiero jugar. ¿Por qué no me respondes? Es más sencillo decirme que no a tener que molestarte, digo, porque a veces no respondes y luego si… Créeme, te agradecería mucho una respuesta honesta.

Él: Uhm.. puede que quiera jugar una última vez.

Candysh: ¿Una? ¿Y lo que me debes? La puta madrugada que me quedé esperando a media calle más de tres horas porque olvidé mis llaves y tú en vez de abrirme te quedaste dormido? Me quedarás a deber mucho, mucho. Pero equis, una última, estamos. ¿Cuándo será?

Él: No te desesperes, siempre eres así.

Candysh: Si ya sabes como es la morra, y todavía le picas.

Él: ¿Próximo fin de semana? ¿Si?

Me quedé pensando, me quedé dormida.

Sábado.

Él: ¿Qué haces?

Candysh: En una fiesta. ¿Necesitas algo?

Él: ¿Por qué no vienes a mi departamento? Estoy solo.

Candysh: A la orden, voy por la última. Pero en un par de horas, si te parece.

Él: Te espero, pero igual esta no debería ser la última. Quiero hacerte gritar como siempre, sin taparte la boca con mi mano, quiero hacerte gemir, así quiero que sea la última.

Sábado. Departamento. Candysh borracha.

Me abrió la puerta y comenzó a jugar conmigo hasta llevarme a la habitación.

Estábamos en medio del acto, de ese favorito mío que abre mis piernas para clavarse, para mirarme a los ojos y clavarse otra vez, y hacerme gemir. Admito que mi mente sintió venir una laguna, un vacío y grité… y callé otra vez porque los vecinos dormían.

Candysh: ¿Entonces esta no es la última? ¿Seguro? Porque esta siendo muy simple pero si usted quiere solo una vez, entiendo.

Gimió cuando sintió mis uñas recorriendo su espalda, intentó mirarme en la oscuridad y cerró los ojos.

Él: Te dije que esta es previa a la última, y ya.

Candysh: ¿De verdad solo querrás una máz y ya? ¿Una última?

Él: Eres desesperada… Trae tu boca acá.

Candysh: No, no pienso obedecerte, en la dichosa última pídeme lo que quieras y te lo concedo, pero justo ahora me paso de borracha y no lo haré… Una última… Ja! Sigue cogiéndome justo ahora, no te detengas…

Le oí suspirar y gemir también. Sentí la desesperación en su boca contra mi cuello; lo estaba fastidiando y no, no me sentía culpable.

Candysh: ¿Estas completamente seguro que solo habrá una última vez?…

Él: No, habrá más, lo sé… no quedaremos en una última. Voy a querer más veces.

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