Convertida en arte

Me hallaste en el rincón de la calle más oscura mientras lloraba con desesperación a media noche, había corrido lo suficiente para huir de quienes me dañaron por mucho tiempo.

Observaste mi vestido mojado, mis rodillas lastimadas y mi cabello enredado; sé que sentiste un poco de lástima o tal vez fue una suposición errónea de mi parte.

Te acercaste despacio ofreciendo tu mano envuelta en un guante, dudaste y lo quitaste para ofrecerla por segunda ocasión en un acto más sincero; el auto negro te estaba esperando y eso me inquietó.

Negué con la cabeza, tampoco te miré a los ojos, mi tristeza era tal que mi cuerpo se sentía mejor ahí tirado; necesitaba acurrucarme en ese lugar oscuro y sucio para no ser encontrada.

Pero prometiste que nadie me encontraría contigo, prometiste darme luz y alumbrar el camino si decidía ir a tu lado, brindarme calor si permitía un abrazo; te habías dado cuenta de que yo no pertenecía a algún sitio.

Dudé. Acepté. Brillaste. Tus ojos fueron mi consuelo al instante.

Tú quisiste entregarme todo el amor que había en tu cabeza para demostrarte que podías querer a otro ser más que a ti mismo; querías plasmar tu historia y ser admirado por sacrificios.

Quisiste convertirme en arte, en tu mejor obra jamás hecha; y lo hiciste, fuiste llenando cada espacio de mi existencia con tu amor efusivo, obsesivo, sofocante…

Fui un lienzo blanco para ti, era lo menos que podía darte a cambio del calor que me inundaba cada vez que nos mirábamos al amanecer; te dejé pintar tus ideas sobre el amor, el dolor, la obsesión, la destrucción y el amor otra vez.

Vacié mi esencia para recibir toda la luz que querías dar mientras me convertías en arte…

Es que tu forma de poseer era tan dulce y delicada, no había ni un ápice de lujuria en tus ojos cuando mi cuerpo desnudo yacía recostado en la cama mientras interpretabas tu papel de fotógrafo, de pintor, de escultor.

Tu forma de penetrarme luego de jugar mi papel de musa era cálida y cuidadosa, no querías estropear aquello que tanto te estaba costando moldear, querías mantener la fuente pura que alimentaba tu sensación de estar completo y ser un ángel.

Hacías todo lo posible por llenar mi vientre con destellos para recordarte que serías siempre mi sol.

El amor de V es mi ruina favorita.

Sin embargo, comienzo a quemarme y tu amor se vuelve excesivo, tapo mis ojos porque ahora es molesta esa luz que insistes en poner sobre mí, ya no identifico mi oscuridad y la añoro cada día que pasa.

No he logrado alcanzar a mi propio corazón con todo lo que has vertido en mí; solo existo a través del tuyo y sé que eso es lo que quieres, expresarte a través de mí.

Me pregunto sí pronto estarás satisfecho, sí estás cerca del resultado que tanto anhelas.

Lo dudo. Deseo volver a ser un poco de oscuridad.

Hay noches en las que te encierras lejos de mí y, cuando vuelves y me descubres escondida bajo la cama, vuelves a brillar, a enredar tus brazos en mi cuello suplicando para que acepte tu amor, y sonría al amanecer.

Me parece que te niegas a aceptar que también necesito sombras en mi alma y sé que arruinarías tu trabajo si me permitieras marchitar solo un poco.

Comprendo, habrías fallado si la oscuridad alcanza a tu mejor pieza de arte, así que prometo soportar si cuando alcances la perfección conmigo, cumplas la promesa de cubrirme con tu oscuridad y amarme, amarme más violento.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: