Ensayo «Requisito»

Descubrió el lugar perfecto.

También descubrió la forma de ser llevada ahí; así que puso una nota a lado de su almohada y como todo un cliché ingirió el frasco completo. Quien sabe si habría convulsiones o dormiría profundamente, los efectos secundarios siempre solían ser toda una sorpresa.

Y es que ya no tendría cosas dentro de su cabeza por las cuales ahogarse ni revolcarse por culpa de las voces que no oye, porque no las hay.

Los manuales para controlar emociones y pensamientos no habían funcionado, su cerebro trabajó peor que otros, la exponía vilmente y le hacía bailar alrededor de quién se le cruzara como si ese fuese la galaxia más hermosa de todas.

Rendida, de una.

Lo único que necesitó antes de marchar «es que se encargaran de su corazón», algo así escribió en ese papel.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Web construida con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: